¿Qué chequeos necesito después de los 40? | Blog — Dra. Angélica Granados Silva
Dra. Angélica Granados Silva
Especialista en medicina familiar y comunitaria Medicina familiar y comunitaria

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¿Qué chequeos necesito después de los 40?

Ver también: ¿Qué es la diabetes y por qué es importante que la conozcas?, Tengo la presión alta y no siento nada. ¿Es realmente peligroso?, 5 señales de que un adulto mayor necesita una valoración médica

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Consulta preventiva con médico de cabecera después de los 40 años

Cumplir 40 no significa que algo esté mal contigo. Significa que tu cuerpo entra en una nueva etapa, y que hay unos cuantos chequeos sencillos que te ayudan a adelantarte a los problemas antes de que den síntomas.

La buena noticia es que no necesitas hacerte decenas de exámenes cada año: la ciencia ha identificado un puñado de revisiones que realmente marcan la diferencia. Un buen chequeo debe adaptarse a tu edad, antecedentes familiares, peso, hábitos, enfermedades previas y otros factores de riesgo. Aquí te las cuento, sin tecnicismos.


1. La presión arterial

Es el chequeo más simple y uno de los más importantes. La presión alta casi nunca da síntomas, por eso se le llama «el asesino silencioso». Con el tiempo, si no se controla, puede dañar el corazón, los riñones y el cerebro. Por eso, a partir de los 40 años es recomendable medir la presión arterial al menos una vez al año.


2. Glucosa (azúcar) en la sangre

La diabetes tipo 2 se está volviendo cada vez más común, y muchas personas la tienen sin saberlo durante años. Un simple examen de glucosa en ayunas (o de hemoglobina glicosilada, HbA1c) permite detectar la prediabetes justo cuando todavía se puede revertir con cambios en la alimentación y el movimiento diario, o la diabetes e iniciar el tratamiento adecuado antes de que produzca daño en los órganos.

Si quieres profundizar, lee qué es la diabetes y por qué es importante que la conozcas.


3. Colesterol y triglicéridos

Un examen de sangre en ayunas llamado perfil lipídico te dice cómo están tus grasas en la sangre (colesterol total, el colesterol LDL —conocido popularmente como «colesterol malo»—, el HDL —conocido como «colesterol bueno»— y los triglicéridos). Si tienes el colesterol «malo» (LDL) muy alto, tus arterias se van tapando poco a poco sin que lo notes, hasta que un día causa un infarto o un derrame cerebral. Después de los 40 vale la pena revisarlo cada 1 a 3 años, dependiendo de tus antecedentes familiares y de tus resultados previos.


4. Peso y medida de cintura

No hace falta una báscula sofisticada: el peso y la medida de la cintura le dan a tu médico pistas muy valiosas sobre tu riesgo cardiovascular y metabólico.

Una acumulación importante de grasa alrededor del abdomen puede asociarse con mayor riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular. Más que perseguir un «peso perfecto», lo importante es identificar a tiempo si existe un riesgo que podamos modificar mediante alimentación, actividad física y otros cambios sostenibles.


5. Cáncer de cuello uterino

Las mujeres deben continuar con sus controles aunque se sientan perfectamente bien. En Colombia, entre los 30 y 65 años, se debe realizar la citología cervicouterina (Papanicolaou), junto con la prueba de VPH cuando corresponda. Es una de las principales pruebas de tamización para la detección de cáncer de cuello uterino.


6. Cáncer de mama

En Colombia se recomienda el examen clínico de mama anual a partir de los 40 años y la mamografía de tamización cada dos años entre los 50 y 69 años.

Sin embargo, no todas las mujeres tienen el mismo riesgo. Tener antecedentes familiares importantes de cáncer de mama u ovario, determinadas alteraciones genéticas u otros factores puede hacer necesario comenzar los estudios antes.

Además, cualquier bulto nuevo, cambio en la forma de la mama, alteración del pezón, secreción o cambio persistente debe consultarse, independientemente de la edad o de cuándo fue la última mamografía.


7. Tamizaje de cáncer colorrectal

A partir de los 45-50 años (o antes si hay antecedentes familiares), se recomienda empezar a buscar señales tempranas de cáncer de colon, ya sea con un examen de sangre oculta en heces cada año o dos, o con una colonoscopía cada 10 años. Suena incómodo, pero detectar un pólipo a tiempo puede evitar por completo el desarrollo de un cáncer. Por eso, entre los 45 y 50 años es razonable conversar con tu médico sobre tu riesgo individual y decidir cuándo comenzar.


8. Para los hombres: conversación sobre la próstata

No todos los hombres necesitan el examen de PSA (Antígeno Prostático Específico) de forma automática. Lo que sí recomienda la evidencia es: sí debemos hablar de la salud de la próstata, pero eso no significa que todos los hombres necesiten hacerse un examen de PSA o un tacto rectal cada año desde los 40. Una conversación con tu médico, generalmente a partir de los 45-50 años (antes si hay antecedentes familiares), para decidir juntos si conviene hacerlo, según tus riesgos y preferencias.

Si algún familiar ha tenido cáncer de próstata, especialmente si apareció a una edad joven, pueden necesitar una valoración más temprana.

Hay algo aún más importante: si presentas dificultad para comenzar a orinar, disminución de la fuerza del chorro, necesidad de levantarte muchas veces durante la noche, sangre en la orina o el semen, dolor u otros cambios urinarios, debes consultar independientemente de tu edad.


9. Función tiroidea

La tiroides ayuda a regular tu energía, tu peso y tu ánimo, y sus problemas son más frecuentes de lo que se piensa, especialmente en mujeres. Si tienes síntomas como cansancio, cambios de peso sin explicación o cambios de ánimo, vale la pena revisarlo.


10. Salud ósea (más adelante, pero conviene saberlo)

En mujeres, especialmente después de la menopausia, los huesos empiezan a perder densidad. La densitometría ósea suele recomendarse un poco más adelante (alrededor de los 65, o antes si hay factores de riesgo), pero los 40 son un buen momento para empezar a cuidar el calcio, la vitamina D y el ejercicio de fuerza.


11. Vacunas y salud dental/visual

No lo olvides: los refuerzos de tétanos cada 10 años, la vacuna de la influenza cada año, y revisiones dentales y de la vista con regularidad también forman parte de cuidarte después de los 40.

Durante una consulta preventiva vale la pena revisar qué vacunas has recibido y cuáles pueden hacerte falta. Es importante mantener al día las vacunas recomendadas para adultos de acuerdo con la edad, antecedentes médicos, ocupación, viajes y factores de riesgo.


12. Salud mental, sueño y hábitos

Un chequeo después de los 40 no debería limitarse a exámenes de sangre. También es un buen momento para preguntarnos:

  • ¿Estoy durmiendo bien?
  • ¿Me siento triste, ansioso o demasiado estresado?
  • ¿Estoy haciendo suficiente actividad física?
  • ¿Cómo es mi alimentación?
  • ¿Fumo?
  • ¿Cuánto alcohol consumo?
  • ¿He notado cambios en mi memoria, energía o estado de ánimo?
  • ¿Me siento feliz a nivel familiar y con mis amistades?

Estos aspectos pueden influir tanto en nuestra salud como muchos resultados de laboratorio.


Lo más importante

Si ya pasaste de los 40 y hace tiempo no tienes un control médico, puede ser un buen momento para hacer una consulta preventiva.

No necesitas hacerte todos estos exámenes el mismo mes ni por tu cuenta. Lo ideal es que converses con tu médico de cabecera, quien puede mirar tu historia personal y familiar y decirte cuáles de estos chequeos te corresponden y con qué frecuencia. La prevención no busca asustarte: busca darte más años de vida con calidad, y tranquilidad de que estás cuidando lo que más importa: tu salud.

En Medicina Familiar no buscamos solamente enfermedades. Revisamos tu salud de manera integral, teniendo en cuenta tu edad, tus antecedentes, tus hábitos, tu familia y tus factores de riesgo, para decidir juntos qué controles necesitas realmente.


Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta médica. Si tienes dudas sobre qué chequeos necesitas según tu caso, agenda una cita para conversarlo.

En la consulta de Medicina Familiar de la Dra. Angélica Granados el objetivo no es solo controlar enfermedades crónicas, sino acompañar a cada paciente de forma integral para prevenir, identificar sus factores de riesgo y acompañarle en la prevención de enfermedades antes de que aparezcan complicaciones. Si vive en La Mesa, Cundinamarca, o en municipios cercanos como Anapoima, El Colegio, Tena, San Antonio del Tequendama o Cachipay, un control médico periódico puede marcar una diferencia importante en su salud y calidad de vida.

Para agendar una consulta, visite la sección de contacto en el sitio principal.